M贸nica Rozo Vargas
Florida State University
Borderlands/La Frontera: The New Mestiza es un libro escrito por Gloria Anzald煤a en 1987. Este escrito re煤ne ensayos y poemas en los que la voz po茅tica se fusiona con la voz personal de la propia autora. En esta obra, Anzald煤a aborda cuestiones complejas relacionadas con la identidad, especialmente en el contexto de las ciudades fronterizas entre M茅xico y Estados Unidos. Estas ciudades, marcadas por los conflictos hist贸ricos, sociales y culturales, son un terreno f茅rtil para explorar c贸mo se forma la identidad de las personas que nacen y viven all铆.Igualmente, a trav茅s de su propia experiencia y de su identidad como mujer chicana, de ascendencia ind铆gena y autodefinida como queer, Anzald煤a examina c贸mo las imposiciones sociales, religiosas y culturales limitan y definen los roles de g茅nero. En su caso, estas limitaciones son especialmente significativas debido a las expectativas impuestas por una cultura heteronormativa y patriarcal, que busca reducir el papel de la mujer a las funciones tradicionales de madre y esposa. Sin embargo, Anzald煤a desaf铆a esas expectativas, proponiendo un empoderamiento tanto de la mujer como de los sujetos queer, al reconocer y resistir las estructuras de poder que intentan encasillarla en roles esenciales vinculados a su g茅nero y sexualidad.
Este ensayo propone leer Borderlands desde el enfoque de la interseccionalidad, tal como lo plantea Raquel Platero en su obra Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada (2012). En este texto, Platero sostiene que la sexualidad es el espacio donde las diversas intersecciones sociales, culturales y pol铆ticas se encarnan de manera tangible. Adem谩s, estas intersecciones revelan las posiciones relativas de los sujetos respecto al poder y c贸mo las estructuras hegem贸nicas jerarquizan lo que constituye un privilegio o una forma de exclusi贸n social. Desde este enfoque, podemos argumentar que Anzald煤a, en Borderlands, reconoce c贸mo su sexualidad est谩 impregnada de los factores hist贸ricos, sociales y culturales que intentan subyugarla, tanto como mujer y como sujeto queer.
La figura de la nueva mestiza propuesta por Anzald煤a puede entenderse entonces como un ser capaz de reconocer y navegar estas intersecciones. En su proceso de construcci贸n identitaria, la nueva mestiza toma de las culturas mexicanas, chicanas, ind铆genas y estadounidenses solo aquellos elementos que enriquecen y fortalecen su identidad, sin quedar atrapada en los roles esencialistas que intentan limitarla a la figura tradicional de mujer sumisa. As铆, Anzald煤a propone una reconfiguraci贸n de la identidad que se aleja de las imposiciones patriarcales y heteronormativas, permitiendo una mayor autonom铆a en la construcci贸n del ser. De manera adicional, es fundamental se帽alar que la conciencia de estas intersecciones y la toma de poder sobre la propia identidad sexual es lo que permite que la nueva mestiza no solo reconozca las restricciones impuestas sobre ella, sino que tambi茅n pueda transgredirlas. En este sentido, Borderlands no solo se presenta como una reflexi贸n sobre la identidad y la sexualidad, sino tambi茅n como una denuncia de las estructuras de poder que tratan de definir y limitar la autonom铆a de los sujetos. Anzald煤a demuestra que la resistencia comienza con el reconocimiento de estas imposiciones estereotipadas, las cuales, en 煤ltima instancia, pueden ser desafiadas.
Mara Viveros Vogoya argumenta que el concepto de interseccionalidad fue acu帽ado en 1989 por la abogada afro-estadounidense Kimberl茅 Crenshaw. Con esta noci贸n, Crenshaw buscaba destacar c贸mo las mujeres negras en Estados Unidos se ve铆an expuestas a violencias y discriminaciones derivadas tanto de su raza como de su g茅nero. Su objetivo principal era crear categor铆as jur铆dicas espec铆ficas que pudieran abordar las discriminaciones que ocurren en m煤ltiples niveles (Viveros Vogoya 5). Con el tiempo, el concepto de interseccionalidad se consolid贸 como una teor铆a clave en los contextos acad茅micos y dentro de los movimientos feministas, que buscan visibilizar las desigualdades m煤ltiples que afectan a los sujetos en relaci贸n con la raza, el g茅nero, y la clase social en sociedades espec铆ficas. En 2012, Raquel Platero en su libro Intersecciones: Cuerpos y Sexualidades en la Encrucijada, ha ampliado este concepto, aplic谩ndolo espec铆ficamente a las sexualidades no normativas. Platero analiza c贸mo estas sexualidades tienen un impacto directo en las vidas de los individuos que las expresan, a la vez que se intersecan con otros factores sociales, culturales y pol铆ticos. La autora sostiene que las sexualidades no normativas son una de las formas en que los sujetos se encuentran intersecados y que esto conlleva a que sean discriminados (54). Sin embargo, subraya que existen otros factores que contribuyen a la construcci贸n de desigualdades y discriminaciones, m谩s all谩 de la sexualidad. Por ejemplo, ser una mujer lesbiana puede ser considerado no normativo, pero, cuando se contextualiza dentro de factores como la etnia o la clase social, las consecuencias negativas de esta sexualidad no normativa se ampl铆an.
En este sentido, Platero sugiere que, para comprender las complejidades de las sexualidades no normativas, es necesario adoptar nuevos enfoques y metodolog铆as que examinen la sexualidad en relaci贸n con la etnia, la posici贸n socioecon贸mica, la religi贸n, la migraci贸n y otros factores interrelacionados. Seg煤n la autora, es en la sexualidad donde las diversas intersecciones se encarnan, y es a trav茅s de ellas que se evidencian las relaciones de poder (53). Los grupos en el poder son los que deciden jerarquizar qu茅 constituye un privilegio y qu茅 se considera una forma de exclusi贸n social. En consecuencia, las identidades que no encajan en las normas establecidas son m谩s propensas a ser marginadas. El concepto de interseccionalidad, tal como lo presenta Platero, puede entenderse como un marco te贸rico que examina los diferentes rasgos 鈥渋dentitarios鈥 que caracterizan a un individuo, tales como el g茅nero, la clase social, la etnia, la lengua, la sexualidad, la religi贸n, y la nacionalidad. Estos rasgos configuran la manera en que un individuo experimenta y se posiciona en el mundo. Adem谩s, la autora subraya c贸mo estas 鈥渃aracter铆sticas identitarias鈥 tienen un impacto significativo sobre los individuos, ya que son las que determinan las din谩micas de poder y opresi贸n que enfrentan en la sociedad.
Uno de los aspectos m谩s relevantes que se exploran en el libro de Platero es la utilidad de pasar de una mirada monofocal sobre las personas y la sexualidad, a una mirada m谩s compleja que considere la intersecci贸n de factores como la clase social, la diversidad funcional, y la etnia. Esta reflexi贸n invita a cuestionar las categor铆as r铆gidas y simplistas con las que a menudo se aborda la identidad, proponiendo en su lugar un enfoque m谩s din谩mico y multidimensional que reconozca la complejidad de las experiencias humanas. As铆, si tomamos como ejemplo la obra de Anzald煤a, podemos preguntarnos: 驴cu谩les son las consecuencias de ser una mujer lesbiana en una sociedad tradicionalista chicana?
En la cultura, uno de los componentes m谩s importantes que determina tanto al individuo como al colectivo son las reglas y expectativas mediante las cuales una sociedad regula la conducta de sus miembros a trav茅s de un sistema de creencias preestablecidas. Estas creencias definen lo que se considera correcto e incorrecto en el actuar de quienes participan en esa sociedad (D铆az 3). En Borderlands, Gloria Anzald煤a reconoce c贸mo la cultura chicana est谩 impregnada por discursos opresivos que buscan definirla, los cuales, en el proceso de construcci贸n de su identidad, la voz narrativa de la obra debe desafiar y superar.
Al revisar las figuras femeninas dentro de la cosmovisi贸n ind铆gena antes, durante y despu茅s del establecimiento de los colonizadores espa帽oles en lo que hoy se considera M茅xico, Anzald煤a se帽ala un fen贸meno importante: 鈥淭onantsi became Guadalupe, the chaste protective mother, the defender of the Mexican people鈥 (28). Esta transformaci贸n de la figura ind铆gena Tonantsi en la Virgen de Guadalupe refleja c贸mo el fervor religioso de la cultura chicana se entrelaza con los cambios hist贸ricos y sociales impuestos por la colonizaci贸n. La implantaci贸n del catolicismo espa帽ol en los territorios latinoamericanos tuvo efectos profundos y duraderos, especialmente en las expectativas sociales y religiosas impuestas a las mujeres.
El catolicismo, con su fuerte veneraci贸n por la figura de la Virgen Mar铆a como madre de Jes煤s, ha influido significativamente en los roles sociales impuestos a las mujeres. Como sostiene Stolcke, 鈥淓l objetivo primordial de la empresa colonial fue, sin lugar a dudas, el enriquecimiento del Estado. No obstante, la Iglesia cat贸lica jug贸 un papel tan importante como la Corona en perfilar las pol铆ticas coloniales espa帽olas y portuguesas, y en la interrelaci贸n de los europeos con los nativos y los esclavos africanos鈥 (1). La imposici贸n de los valores religiosos durante la colonizaci贸n no solo buscaba la conversi贸n espiritual, sino tambi茅n la creaci贸n de una estructura social en la que las mujeres fueran relegadas a un rol subyugado, principalmente como esposas y madres, lo cual dificultaba su participaci贸n en roles que fueran m谩s all谩 de la esfera dom茅stica. Los estereotipos que Anzald煤a se帽ala que se les imponen a las mujeres en la sociedad chicana tienen su origen en estos valores coloniales y religiosos. De acuerdo con Anzald煤a, 鈥淭he culture and the Church insist that women are subservient to males. If a woman rebels, she is a mujer mala. If a woman doesn鈥檛 renounce herself in favor of the male, she is selfish. If a woman remains virgin until she marries, she is a good woman鈥 (17). Estos roles tradicionales, que incluyen la expectativa de que las mujeres se casen y tengan hijos, no son solo promovidos por la iglesia y la cultura, sino tambi茅n internalizados por las propias mujeres de la comunidad. Anzald煤a comparte una experiencia personal en la que otras mujeres de su comunidad le preguntan: 鈥溌縔 cu谩ndo te casas, Gloria? Se te va a pasar el tren鈥 (39). Este cuestionamiento revela la presi贸n social que las mujeres enfrentan para cumplir con lo que se espera de ellas: casarse y tener hijos antes de una determinada edad.
Como se mencion贸 antes, el fervor religioso y las expectativas culturales que definen el papel de la mujer en la sociedad chicana est谩n intensamente ligados a la figura religiosa de la Virgen Mar铆a. Como se帽ala Fuller, 鈥淟a Virgen Mar铆a proporciona un patr贸n de creencias y pr谩cticas鈥 (13). Este patr贸n establece un modelo idealizado de mujer: la madre sacrificada que antepone las necesidades de su familia a las suyas propias. Esta imagen de la mujer como madre y esposa es lo que culturalmente se considera 鈥渃orrecto鈥 y deseable. Anzald煤a afirma: 鈥淲omen are made to feel total failures if they don鈥檛 marry and have children鈥 (39). Este sentimiento de fracaso est谩 arraigado en los arquetipos y estereotipos que definen a las mujeres dentro de los marcos sociales y religiosos impuestos por la cultura dominante. Carmen del R铆o, al observar c贸mo diversas autoras chicanas, incluida Anzald煤a, han evocado la figura de la Virgen de Guadalupe, se帽ala que:
These writers, these women are not just rebelling against, negating, and challenging their cultural sacred cows (bulls?), although they are certainly doing so with an in your-face fearlessness. They are also, and perhaps more significantly, reappropriating, uncovering and recovering their true identities as women in their imaginative and daring journeys through 鈥渢he rubble of history,鈥 shedding light on, and giving voice to, a long tradition of silence and oppression in the name of God or, as she is known in Mexico, La Virgen de Guadalupe. (13)
Esta reflexi贸n resalta el proceso de reapropiaci贸n que Anzald煤a y otras escritoras chicanas emprenden al revisar cr铆ticamente los mitos y arquetipos que hist贸ricamente han limitado a las mujeres. En Borderlands, Anzald煤a presenta c贸mo la sociedad chicana impone roles sociales que ella considera negativos, ya que las coloca en una posici贸n esencialista, especialmente en relaci贸n con su g茅nero. La cultura, a trav茅s de la iglesia y los valores tradicionales, ha intentado encasillar a las mujeres en roles espec铆ficos, limitando su autonom铆a y sus posibilidades de desarrollo fuera del 谩mbito dom茅stico. Al desafiar estos roles y revelarlos como productos de una cultura patriarcal y religiosa, Anzald煤a expone la doble funci贸n de estos estereotipos: primero, cuando una mujer se rebela contra estos roles, la sociedad la considera una transgresora; segundo, cuando una mujer sigue el camino establecido, su libertad personal se ve restringida por las expectativas ajenas. La lucha contra estos arquetipos y estereotipos tambi茅n tiene una dimensi贸n m谩s liberadora, como sugiere Claudia Salazar, quien afirma que 鈥渓a frontera se convierte en un espacio que, a la vez que es atravesado por varios discursos, permite la liberaci贸n del sujeto de los sistemas opresivos. Habitar la frontera permite descolonizar los cuerpos y los saberes鈥 (5). De esta manera, la frontera, como met谩fora y como espacio f铆sico, se convierte en un lugar de resistencia y reconfiguraci贸n identitaria, donde se cuestionan las estructuras sociales impuestas y se abre la posibilidad de que el sujeto 鈥攅n este caso, la mujer chicana鈥 se despoje de las expectativas tradicionales y se reconstruya a s铆 misma. En este sentido, Borderlands es una obra que no solo denuncia las intersecciones culturales y religiosas que limitan a las mujeres chicanas, sino que tambi茅n ofrece una plataforma para la reconfiguraci贸n de la identidad femenina y queer. Al reconocer y desafiar los roles impuestos por la cultura y la iglesia, Anzald煤a propone una nueva forma de ser mujer que trasciende los l铆mites de lo tradicional y se abre a nuevas posibilidades de empoderamiento y autodeterminaci贸n.
Un aspecto crucial en la obra de Gloria Anzald煤a es el empoderamiento femenino que propone la autora al rechazar las imposiciones culturales que intentan encasillar a las mujeres en roles espec铆ficos, particularmente en relaci贸n con su g茅nero y sexualidad. Anzald煤a evidencia c贸mo, en la construcci贸n de una identidad, ser madre y esposa, o simplemente tener una actitud servil hacia el hombre, es presentado como el objetivo final para las mujeres en la cultura chicana que describe en su obra. Frente a estas imposiciones sociales, la autora propone la figura de la nueva mestiza, un ser capaz de reconocer las intersecciones culturales, sociales y sexuales que intentan delimitar su lugar en el mundo. La nueva mestiza no se limita al aspecto fenot铆pico o a una identidad fija; por el contrario, es un sujeto que construye su propia identidad reconociendo y desafiando las intersecciones culturales, sociales y sexuales que la definen.
Anzald煤a plantea que, en su contexto cultural, las mujeres son constantemente cuestionadas por no cumplir con los roles tradicionales de esposa y madre. Este cuestionamiento es evidente en la obra cuando Anzald煤a comparte que, a menudo, le preguntan si alg煤n d铆a se va a casar y a tener hijos. Este tipo de interrogante revela la presi贸n que la sociedad chicana ejerce sobre las mujeres para que se ajusten a un modelo 煤nico de realizaci贸n femenina. Sin embargo, Anzald煤a responde de manera rotunda y desafiante: 鈥淧os si me caso no va a ser con un hombre鈥 (39). Este rechazo expl铆cito a las expectativas heteronormativas, combinado con la afirmaci贸n de una sexualidad no normativa, se convierte en una forma de resistencia a las imposiciones sociales y culturales que definen lo que se espera de ella y en general de todas las mujeres. Este acto de resistencia puede entenderse dentro del marco de lo que Raquel Platero llama la interseccionalidad, una teor铆a que examina c贸mo los diferentes aspectos de la identidad (como el g茅nero, la raza, la sexualidad y la clase) se interrelacionan para dar forma a la experiencia individual y colectiva de las personas. En este contexto, Anzald煤a muestra c贸mo las mujeres son intersecadas por las normas culturales y sociales, que asignan roles espec铆ficos basados en el g茅nero, pero tambi茅n en la cultura y la religi贸n. Como ella misma se帽ala: 鈥淭o avoid rejection, some of us conform to the values of the culture, push the unacceptable parts into the shadows鈥 (20). Destacando que en la sociedad chicana, donde el matrimonio y la maternidad son vistos como los logros m谩s altos de una mujer, aquellas que no se ajustan a estas normas son se帽aladas y marginalizadas, por lo tanto, muchas mujeres se ven obligadas a asumir un rol pasivo que les permita ser parte de su sociedad.
Sin embargo, Anzald煤a introduce una alternativa: 鈥淭oday some of us have a fourth choice: entering the world by the way of education and career and becoming self-autonomous鈥 (39). Aqu铆, la autora se帽ala la educaci贸n formal como una v铆a que permita a las mujeres gozar de un tipo de autonom铆a que les permita liberarse de los roles tradicionales impuestos por la cultura y la religi贸n. En su propuesta, la nueva mestiza tiene la capacidad de cuestionar las expectativas sociales y decidir por s铆 misma qu茅 quiere ser, independientemente de lo que la cultura y la religi贸n le hayan dicho que debe ser. De esta manera, Anzald煤a propone que, en lugar de aceptar pasivamente los roles tradicionales de esposa y madre, las mujeres deben intentar liberarse a trav茅s del conocimiento y la educaci贸n. Este proceso de auto empoderamiento es fundamental para la construcci贸n de una identidad aut茅ntica. Al educarse, las mujeres adquieren el poder de tomar decisiones informadas sobre su vida y su futuro, lo que les permite desafiar las normas culturales que las han limitado. En este sentido, el conocimiento no solo se convierte en una herramienta de liberaci贸n, sino tambi茅n en un medio para cuestionar y desmantelar los sistemas de opresi贸n que atraviesan las identidades femeninas para as铆 crear una sociedad m谩s equitativa donde las mujeres no sean 煤nicamente definidas o encasilladas en el plano de lo domestico.
Debido a esto, Anzald煤a aborda el concepto de responsabilidad en relaci贸n con la libertad personal y colectiva. En su obra, se帽ala que 鈥(t)he ability to respond is what is meant by responsibility, yet our culture takes away our ability to act鈥攕hackle us in the name of protection鈥 (43). Recalcando c贸mo en una sociedad patriarcal, bajo la premisa de proteger a las mujeres, culturalmente se les restringe y limita su capacidad para actuar de manera aut贸noma. Este proceso que podr铆a definirse en una especie de sumisi贸n en nombre de la protecci贸n refleja c贸mo las normas culturales no solo asignan roles r铆gidos a las mujeres, sino que tambi茅n les quitan la responsabilidad de decidir por s铆 mismas. Al reconocer esta imposici贸n, la nueva mestiza puede responder de manera activa, tomando control de su vida y de su identidad, y en alguna manera, desafiando las expectativas sociales.
En este proceso de liberaci贸n, Anzald煤a no solo describe una transformaci贸n personal, sino tambi茅n un acto pol铆tico y cultural. La nueva mestiza que propone es alguien que se rebela contra las expectativas de g茅nero impuestas por la cultura y la religi贸n, pero tambi茅n que se construye a s铆 misma reconociendo las intersecciones que la han moldeado. Esta forma de resistencia no es solo una acci贸n individual, sino que implica una respuesta colectiva a las estructuras opresivas que buscan limitar las opciones de las mujeres. Finalmente, el empoderamiento femenino que Anzald煤a plantea no se trata solo de rechazar los roles impuestos por la cultura, sino tambi茅n de reconfigurar lo que significa ser mujer en una sociedad chicana. La nueva mestiza es un ser aut贸nomo, consciente de las intersecciones que la definen, y capaz de utilizar su conocimiento y su educaci贸n para subvertir los sistemas de opresi贸n. En este sentido, la identidad femenina se convierte en un proceso din谩mico, donde las mujeres tienen la capacidad de definir su propio destino, en lugar de ser definidas por los roles tradicionales que la sociedad les asigna.
Es fundamental resaltar que, en Borderlands, Anzald煤a no rechaza todos los aspectos de su cultura chicana; m谩s bien, cuestiona y rechaza aquellos que le imponen un lugar servil en funci贸n de su g茅nero. De hecho, Anzald煤a reconoce los aspectos positivos de ser una mujer chicana y las caracter铆sticas que, seg煤n ella, est谩n ligadas a su 鈥渞aza.鈥 En varias ocasiones, la autora expresa una afinidad por elementos de su cultura mexicana e ind铆gena, especialmente aquellos vinculados a la resistencia hist贸rica, como afirma: 鈥淓sos movimientos de rebeld铆a que tenemos en la sangre nosotros los mexicanos surgen, como r铆os desbocados en mis venas鈥 (15). Luego prosigue: 鈥(m)y Chicana identity is grounded in the Indian woman鈥檚 history of resistance鈥 (21). Esta resistencia, que forma parte de su identidad mestiza, es la que le permite desafiar las imposiciones que la sociedad y la cultura chicana le intentan imponer como mujer.Sin embargo, a la par que reconoce los aspectos positivos de su herencia cultural, Anzald煤a no duda en se帽alar las contradicciones y limitaciones de esta misma cultura, especialmente en lo que respecta al trato hacia las mujeres. Ella misma declara: 鈥淚 abhor some of my culture鈥檚 ways, how it cripples its women, como burras 鈥 the ability to serve, claim the males 鈥 I abhor how my culture makes macho caricatures of its men鈥 (43). Este rechazo no es hacia la totalidad de su cultura, sino hacia las estructuras opresivas que limitan a las mujeres a roles subyugados, condicion谩ndolas exclusivamente a servir y a someterse a los hombres.
La dualidad de su postura es crucial. Por un lado, Anzald煤a resalta la fuerza y la rebeld铆a que caracteriza a su gente, la cual considera una fuente de resistencia contra las imposiciones externas. Por otro lado, rechaza los elementos de su cultura que perpet煤an una visi贸n machista y patriarcal. Este rechazo es esencial para la construcci贸n de su identidad como mujer mestiza, en la que la autora se posiciona como un ser capaz de discernir y rechazar lo que la cultura le impone, apropi谩ndose solo de aquellos aspectos que le permiten forjar una identidad aut贸noma y empoderada. En este proceso de autoconstrucci贸n, Anzald煤a propone que, si su cultura le niega el derecho a 鈥減ertenecer,鈥 ella tomar谩 una postura firme para reclamar su espacio, creando una nueva cultura, una cultura mestiza, que se edifica con, 鈥渕y own lumber, my own bricks and my own feminist architecture鈥 (44). La nueva mestiza, entonces, no es una figura que simplemente se acepta y asume pasivamente lo que las tres culturas en contacto con ella le ofrecen, sino que es un sujeto activo que rechaza las imposiciones y construye su propia identidad desde su autonom铆a y conciencia cr铆tica.
La propuesta de Anzald煤a sobre c贸mo una mujer debe construir su identidad est谩 estrechamente vinculada al reconocimiento de las intersecciones que la atraviesan. En su obra, la autora sugiere que el trabajo de la conciencia mestiza implica 鈥渂reaking down the subject-object duality that keeps her a prisoner鈥 (80). En otras palabras, se trata de deshacer las dicotom铆as estrictas que separan a los sujetos de los objetos, los opresores de los oprimidos, y las diferencias raciales, de g茅nero y de sexualidad. Anzald煤a aboga por una conciencia colectiva que trascienda las divisiones que estructuran las jerarqu铆as sociales y de g茅nero, con la esperanza de llegar a un mundo m谩s justo. La clave est谩 en sanar la divisi贸n entre los g茅neros y las razas, que se originan en las bases mismas de la cultura. En este proceso, la mujer mestiza debe ser consciente de las expectativas culturales y religiosas que le asignan un rol determinado, como el de ser esposa, madre y cuidadora del hogar. Anzald煤a reflexiona sobre su propia experiencia con la religi贸n y la sexualidad, afirmando: 鈥淏eing lesbian and raised Catholic, indoctrinated as straight, I made the choice to be queer鈥 (41). Este pasaje subraya c贸mo, en un entorno cultural y religioso que predica la heterosexualidad, ella toma una decisi贸n aut贸noma, desafiando las expectativas heteronormativas y el mandato de conformarse a un modelo de mujer tradicional. La opci贸n de vivir una sexualidad queer es, para Anzald煤a, una forma de resistir las imposiciones de la cultura y la religi贸n, y de construir una identidad basada en la elecci贸n personal y la autocomprensi贸n.
Anzald煤a, a lo largo de Borderlands, hace una cr铆tica feroz a las maneras en que la cultura moldea las expectativas sobre la sexualidad humana. Ella sostiene que, 鈥淚t claims that human nature is limited and cannot evolve into something better, but I like other queer people, am two in one body, both male and female鈥 (41). Con esto, resalta la afirmaci贸n de la autora sobre su derecho a una identidad fluida y diversa, que desaf铆a las limitaciones impuestas por una visi贸n binaria de g茅nero. Al mismo tiempo, Anzald煤a subraya que la identidad humana, y en particular la femenina, debe ser entendida como un proceso din谩mico, basado en el conocimiento personal, que permite cuestionar las normas impuestas y tomar decisiones aut贸nomas sobre qui茅n se quiere ser.
A modo de conclusi贸n,En Borderlands, Anzald煤a nos invita a reflexionar sobre la interseccionalidad que atraviesa a los cuerpos femeninos en la cultura chicana. Las mujeres chicanas, como la autora misma, enfrentan m煤ltiples intersecciones que intentan asignarles un lugar predefinido en el mundo, especialmente a trav茅s de los roles que la cultura, la religi贸n y la sociedad les imponen. Estos roles, como el de ser esposa y madre, se asocian con una identidad esencialista que limita la autonom铆a de las mujeres. La respuesta de Anzald煤a es la construcci贸n de la nueva mestiza, una mujer que toma conciencia de las intersecciones que la atraviesan, rechaza las imposiciones culturales y religiosas que intentan definirla, y forja una nueva identidad, una identidad que incorpora lo positivo de su cultura pero que se libera de lo negativo.
La nueva mestiza no se somete a los roles preestablecidos, sino que es capaz de reconfigurar su identidad bas谩ndose en su propia conciencia, en su conocimiento y en sus elecciones personales. Esta actitud contestataria se convierte en una forma de empoderamiento que cuestiona las estructuras opresivas y reivindica el derecho de las mujeres a decidir qui茅nes quieren ser, independientemente de lo que la sociedad, la cultura o la religi贸n les digan.
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